Como se carga un coche eléctrico, no es algo del conocimiento de todos los conductores. Parece que es un proceso sencillo y rápido. Sin embargo, la disponibilidad de carga, ha sido uno de los puntos flacos de los coches eléctricos en el mercado.

Las ventajas de los coches eléctricos son innegables: Un coche de alta eficiencia, rendimiento y potencia. Con una conducción silenciosa y muy confortable, que cuida al medio ambiente y no contribuye a la contaminación global.

¿Quién puede negarse a esto? Los coches eléctricos parecen ser el futuro de la conducción y sustituir paulatinamente a los coches de combustión, más contaminantes y costosos.

No obstante, los coches eléctricos han tenido un punto débil que no les ha permitido despegar y ocupar el lugar de mercado que merecen. La disponibilidad de puntos de carga repartidos a nivel nacional.

Puntos de recarga: Una demanda a gritos

Los conductores de coches eléctricos unifican sus quejas en una sola: No hay tantos puntos de recarga como de reposta en la península ibérica.

En España existen 11.600 gasolineras repartidas en toda la península. Hay gasolineras en las principales ciudades y en los pueblos más apartados de la geografía nacional.

Por el contrario, sólo existen 4500 puntos de recarga eléctrica. La mayoría se encuentran en los cascos urbanos de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y las principales ciudades españolas.

Esto contrasta enormemente con otros países de la UE como Alemania con 7600 puntos o los Países Bajos con 9800 puntos.

Esta falta de puntos de recarga, ha limitado la movilidad y practicidad de estos coches en España.

Es una de las mayores limitantes que tienen los coches 100% eléctricos y que ha decantado a los compradores a las opciones híbridas o híbridas enchufables.

Muchos de los conductores aseguran que temen quedarse sin posibilidad de cargar en algún punto apartado y sin cercanías a puntos públicos de recarga.

Otra limitante de la recarga eléctrica, es el tiempo de carga. Los primeros coches 100% eléctricos, venían equipados con baterías que requerían elevados tiempos de carga, algunos de más de 12 horas.

Sin embargo, el aumento de la potencia, especialmente en los puntos de carga públicos, ha aminorado estos tiempos en una fracción.

Tipos de carga de coches eléctricos

Para alimentar la batería de un coche eléctrico, se necesita una fuente de poder y un convertidor eléctrico.

La mayoría de los coches eléctricos, tienen un equipamiento o un kit de carga que tiene un convertidor para poder hacer la carga en cualquier punto de electricidad doméstico.

No obstante, debemos comprender que existen tres manera de hacer la carga de un coche eléctrico:

Carga lenta

Este tipo de carga puede hacerse desde cualquier toma eléctrica de 220V. Mediante la conexión del convertidor del coche, se puede recargar la batería del coche eléctrico.

A pesar de lo sencillo de su uso, el tiempo de carga puede parecer algo prolongado. La potencia de la electricidad doméstica es de unos 16 amperios y 230 voltios.

Estas tomas emiten una potencia de carga de unos 3.7 kW, lo que se puede traducir en un tiempo total de carga de unas 8 a 10 horas.

Carga Semi Rápida

Las empresas eléctricas ofrecen un servicio que incluye la instalación de un punto con una elevación de la potencia de salida.

Estos puntos, emiten una potencia de 32 amperios y que puede traducirse en una entrega de 7.3 kW.

El doble de la salida, se traduce en una reducción de los tiempos de carga a la mitad, es decir de 4 a 5 horas para obtener una carga completa de la batería del coche.

Carga Súper Rápida

En puntos ubicados en la vía pública o en sitios especialmente acondicionados para tal fin, existen surtidores eléctricos con una salida diametralmente superior.

La salida de estos puntos de carga es de 50 kW, lo que permite una carga del 80% de la batería del coche en un tiempo entre 20 y 30 minutos.

Estos puntos, lamentablemente no están disponibles en toda la geografía y por ahora solo están ubicados en los cascos de las ciudades más pobladas del país.

¿Cómo cargar el coche eléctrico?

El proceso de carga del coche eléctrico es muy sencillo y se asemeja mucho al proceso de repostaje en una gasolinera.

Los coches eléctricos tienen, por lo general, dos puntos de carga. Algunos lo tienen en el lateral del coche, en donde usualmente está el punto de repostaje de combustible y otros, en la parte delantera.

El coche tiene un sistema de cales para hacer la recarga. Uno va al coche y otro a la fuente de alimentación.

Algunos modelos, tienen este sistema en dos modelos incluidos en un mismo cable. Una toma adaptable a un tomacorrientes casero y otra adaptable al punto de recarga.