Conocer cuándo prescriben las multas de tráfico, es una de las informaciones más útiles para todo conductor en España.

Si has cometido algún tipo de infracción a la Ley de Tráfico, existen dos formas de ser notificado de la sanción:

  • En el acto, mediante la impresión de una nota sancionatoria, que te entrega directamente el agente policial y que debes firmar en señal de recepción.
  • Recibir en tu domicilio la multa de la sanción por medio de una notificación certificada con acuse de recibo.
  • Recibir la nota por vía correo convencional en tu buzón.

En cualquiera de estos tres casos, la Administración, en el caso de tráfico la DGT, ha cumplido con el acto de notificación establecido en la Ley.

Asimismo, la ley establece unos plazos para que el sancionado pueda ejercer su derecho a recurrir o apelar dicha sanción, con una serie de condiciones.

Sin embargo, si no has recibido una notificación por escrito, la misma ley establece unos plazos de prescripción de las sanciones.

Tiempos de prescripción de las multas

Luego de cometido un acto que contravenga la Ley de Tráfico, la Dirección General de Tráfico, como organismo denunciante tiene un plazo límite de notificación.

En esta notificación, la DGT, debe informar al denunciante los hechos que se establecen como infracciones.

En términos generales, las sanciones se clasifican en:

  • Leves
  • Graves
  • Muy graves

Dependiendo de la naturaleza de cada una de las violaciones a la ley, se establecen los siguientes plazos de notificación:

Para infracciones leves, la DGT tiene 3 meses para notificarte de la infracción.

Para infracciones graves y muy graves, la Administración tiene hasta 6 meses para efectuar la notificación al denunciado.

Pasado este período, la multa se considera como inválida y no podrá presentarse como vía sancionatoria a un particular o empresa.

Corresponde al órgano denunciante comprobar la prescripción del acto, en caso de presentarse, el aludido tendrá el derecho de solicitar su inmediata anulación.

Es muy importante no confundir los términos en materia de sanciones. El plazo de prescripción se aplica si y sólo si, la administración no ha notificado al denunciado.

No quiere decir esto, que una vez que hayas recibido la sanción puedes guardarla en un cajón y esperar a que se venza, pues, esto no sucederá.

Tampoco, es válido negarse a recibir la multa por parte del agente policial o no abrir la puerta al mensajero de correo.

Una multa se puede anular por defectos de forma

Las sanciones o multas de tráfico, tienen una serie de elementos que las consideran como válidas. Estas deben ser comprobadas por el denunciado en el momento de la recepción.

Cualquier multa o sanción, debe contener:

Nombre y datos filiatorios del denunciado de manera exacta y de la misma manera que aparece en el DNI, NIE o Pasaporte.

  • Datos del vehículo de forma correcta.
  • Fecha y hora de la infracción
  • Ubicación de la infracción
  • Descripción de los hechos
  • Artículo o artículos de la Ley a la que corresponde la infracción
  • Datos del agente policial que impone la multa
  • Pruebas incriminatorias (informe del alcoholímetro o test de drogas, fotografías, vídeos, testimonios u otros)

Además de esto, la multa debe contener la firma como conforme del denunciado. Es importante acotar que negarse a firmar una multa puede considerarse como un desacato por parte del agente.

Si nos negamos a firmar la multa, el agente podrá tomar nota y ser usado como agravante en el momento de la presentación del recurso.

Las multas se pueden recurrir

Una vez recibida la notificación de la multa, tenemos un plazo de 20 días para presentar un recurso de apelación.

Una multa puede recurrirse si:

  • Ha prescrito, es decir el plazo entre la comisión del hecho y la notificación, es superior al establecido por la ley
  • La multa tiene defectos de forma o información errónea
  • Creemos que el agente no ha estado conforme a derecho o los datos están falseados
  • Podemos comprobar que no hemos cometido la infracción objeto de la sanción.

Este último apartado es muy común en las multas impuestas por:

  • Radares
  • Estacionamientos irregulares
  • Pasos con semáforos en rojo o señales de alto
  • Sanciones de zonas de parquímetros.

Estas multas pueden deberse a fallos informáticos, mecánicos o electrónicos de los dispositivos. Aunque debemos comprobar que no nos encontrábamos en el lugar y hora señalados.

El ejercicio de un recurso de apelación está consagrado en la ley como parte de los derechos ciudadanos.

Sin embargo, al recurrir una multa, perdemos el descuento del 50% de pago voluntario que otorga la DGT. Es decir, en caso que el recurso sea desfavorable, nos tocará pagar la totalidad de la sanción.

Por otro lado, una vez que el juzgado haya determinado sentencia y sea favorable, la DGT tiene la obligación de restituir los puntos y eliminar la sanción de nuestro expediente.