Tener toda la documentación necesaria para la ITV, es una de las principales preocupaciones de muchos conductores.

Un coche, nos proporciona libertad, comodidad y resuelve uno de los mayores problemas del ser humano: La movilidad.

Sin embargo, conducir un coche trae consigo una cantidad de responsabilidades importantes. Los accidentes de tráfico, causan miles de muertes y lesiones cada año, sin contar millones de euros en pérdidas por daños físicos.

Es por ello que la Dirección General de Tráfico, emite un permiso de conducción que avala a un conductor y le otorga la licencia de conducir por las vías públicas.

Del mismo modo, el coche debe tener el aval de la autoridad pública para poder certificar su aptitud para la libre circulación.

Todos los conductores tenemos interiorizada la necesidad de asistir periódicamente a la ITV. Sin embargo, muchos desconocen los aspectos inherentes a esta inspección.

¿En qué consiste la ITV?

La Inspección Técnica de Vehículos (ITV), es una revisión que realiza la Dirección General de Tráfico, con la intención de certificar las condiciones físicas de los vehículos que circularán en España.

Se han establecido una serie de regulaciones de aptitud que deben cumplir todos los vehículos para permitir su libre circulación en las vías públicas.

Estas revisiones, se encargan de confirmar que se cumplan los mínimos exigidos en torno a: estado general del coche, elementos de seguridad, elementos contaminantes y documentación reglamentaria.

En este sentido, los propietarios de vehículos, deben asistir a una serie de centros autorizados a realizar un  peritaje que consiste en:

Elementos de seguridad

  • Sistema de frenos
  • Sistema de iluminación
  • Sistema de dirección
  • Airbags
  • Cinturones de seguridad
  • Bocina
  • Neumáticos
  • Parabrisas y limpiaparabrisas
  • Retrovisores
  • Sistema de suspensión
  • Parachoques

Elementos Exteriores e interiores

  • Estado general de la carrocería
  • Puertas y ventanillas
  • Matrícula
  • Pérdidas de aceite, combustible u otros líquidos
  • Muelles y guardapolvos
  • Cuenta kilómetros
  • Testigos del motor y airbag
  • Velocímetro y otros instrumentos de medición

Elementos Contaminantes

  • Emisión de gases
  • Catalizador

Documentación necesaria para pasar la ITV

Uno de los pasos más importantes en cada revisión del vehículo, corresponde a la confirmación de la identificación correcta del vehículo y propietario.

Además se confirman una serie de elementos adicionales como:

  1. Número del bastidor: El número de identificación del bastidor, debe estar sin adulteraciones y se debe corresponder con la documentación original del vehículo.
  2. Permiso de Circulación: Debe aparecer claramente la identificación del vehículo, tipo, uso, año de fabricación, capacidad de pasajeros y carga. Por otro lado, debe estar completamente identificado el propietario y el histórico de ventas del vehículo.
  3. Seguro de responsabilidad Civil: El vehículo debe tener en vigencia un seguro de responsabilidad civil, acorde y en vigor. Es necesario llevar consigo, el último recibo de pago del seguro.
  4. Tarjeta ITV: Es una ficha que se otorga en anteriores revisiones técnicas.
  5. DNI: En algunas provincias, es obligatoria la presentación del Documento de Identidad del propietario en la ITV.

¿Y luego?

Posterior a la ITV, pueden suceder 3 cosas:

  • ITV Favorable: El vehículo obtiene una certificación de circulación libre.
  • ITV Desfavorable: Se deben hacer una serie de modificaciones en un plazo no mayor a 60 días y volver a someter el vehículo a la inspección una vez hechas las modificaciones.
  • ITV Negativa: En este caso, la DGT considera que la circulación conlleva un riesgo a la seguridad vial y suspende el permiso de circulación del vehículo.

Es importante resaltar, que en España y los países de la UE, circular sin una ITV aprobada o caducada, conlleva serias multas que pueden incluso, conllevar a la retención del coche, multas y pérdida de puntos en el carnet de conducir.