La diabetes es una de las enfermedades que mayor presencia poblacional en todo el mundo y asociado con la necesidad de conducir, esta patología presenta un alto riesgo de seguridad por los accidentes de tráfico que puede generar ante alteraciones orgánicas.

Entonces, ¿hay maneras de contrarrestar los efectos de la diabetes al manejar? ¿Qué consejos hay para el conductor diabético? En el siguiente artículo podrás conocer de cerca lo que debes hacer al momento de conducir si se es diabético.

Como es bien conocido, la diabetes es una enfermedad crónica que no permite la suficiente producción de insulina o el cuerpo a su vez, no la emplea eficazmente.

¿Cuáles son los riesgos de conducir con diabetes?

Aunque cada paciente es diferente y su desenvolvimiento en algún ataque diabético puede variar significativamente, no es un secreto para nadie que los diabéticos deben prestar una debida atención a su situación antes de ponerse frente al volante.

Por ende, al momento de manejar el conductor diabético puede ser víctima de falta de sensibilidad o movilidad, trastornos cardiovasculares, alteraciones en la visión, entre otros síntomas generados por el descontrol en los niveles de glucosa.

¿Qué cuidados debe tener un conductor diabético?

Los especialistas médicos son los principales encargados de informar correctamente al paciente cuáles son los riesgos y cómo debe actuar correctamente en ello. Por tanto, la Dirección General de Tráfico se ha hecho eco de esas recomendaciones para garantizar un tránsito seguro y reducir accidentes.

  • Controles médicos

La supervisión médica como se mencionó anteriormente, es una pieza clara para la estabilidad del paciente, con esto se podrá comprobar los niveles de glucemia que en caso de estar preparando un viaje largo o corto.

Si estos niveles de glucosa se encuentran por debajo de lo indicado, el especialista médico deberá detallar cuáles son la dinámica a realizar frente al volante, pero es de cuidado.

  • Hipocalcemia

Es esencial que el conductor diabético logre descifrar y conocer los síntomas con anticipación, para que no sea demasiado tarde cuando salgan de control. Hacerlo así permitirá evitar las circunstancias que generan los malestares de la hipoglucemia.

  • Retinopatía

Al presentar un cuadro de retinopatía, lo recomendable es evitar la conducción de un coche cuando sea de noche o las vías no dispongan de buena iluminación.

  • Neuropatía diabética

En esas circunstancias la solución es adaptar pedales al coche para poder realizar el manejo.

  • Hidratos de carbono

Sea por esto u otra complicación, es esencial contar con alimentos ricos en azúcar saludables, ya sean galletas, zumo de frutas o caramelos.

  • Medicación

Tomando en cuenta que las temperaturas altas o muy bajas causan repercusión en los conductos diabéticos, se debe disponer de la medicación para el calor y el frío.

  • Cambios de dosis

Si antes de manejar se han realizado cambios de tratamiento o de dosis, lo mejor será mantener una precaución extrema para mantener los niveles de glucosa debidamente controlados.

¿Se requiere de un permiso para conducir con diabetes?

Desde el año 2010, la Comisión Europea admitió la vigencia para producir permisos de conducir para conductores puntualmente diabéticos, ya sea con diabetes tipo 1 o tipo 2, los cuales requieren de un tratamiento constante de insulina o medicamentos hipoglucémicos.

Con eso se determinó que el permiso para el grupo 1 sería de hasta 5 años, destacando AM, A1, A2, A, B, B+E y LCC; mientras que para el grupo 2 que corresponde a BTP, C1, C1+E, C, C+E, D1, D1+E, D, D+E tendrían una vigencia no mayor a la de 1 año.

En caso de ser pacientes con tratamiento de insulina, pero si son tratadas con medicinas hipoglucemiantes, entonces la vigencia sería hasta 3 años.

Sin embargo, cada uno de estos periodos podrían variar al punto de ser mucho menos, de acuerdo al criterio facultativo que se tenga para la emisión del permiso.

Asimismo, para la renovación del permiso de conducir es obligatorio la presentación de un informe médico que determine el control efectivo de la enfermedad.

En conclusión, el consejo principal es mantener la responsabilidad en todo momento con respecto a la aplicación e ingesta de los medicamentos necesarios para equilibrar los efectos de la enfermedad, al igual que respetar los horarios de alimentación y colocación de inyecciones si es el caso.

Tomando en cuenta todos esos aspectos de protección, no existirá mayores riesgos para que el conductor diabético pueda transitar por la ciudad sin ninguna amenaza.

Además, todo esto debe ir de la mano con la supervisión constante de un especialista médico que se encargue de aportar una medición eficiente y apropiada para la condición y nivel de diabetes que se tenga.

Hacerlo así permitirá que no solo sea una experiencia de conducción segura para el conductor diabético y sus acompañantes, sino también para el resto de conductores y ciudadanos que frecuentemente deben transitar por la ciudad.