Si quisiéramos definir de alguna manera qué es el efecto Coanda, podríamos decir que es una cadena de sucesos que dan lugar a la explicación del comportamiento de un fluido en su impacto con una superficie. Esta teoría sustenta que los fluidos tienden a la atracción de algunas superficies próximas, en vez de rebotar contra ellas o desviarse, como sucede con los elementos sólidos.

El nombre de este efecto proviene de su descubridor en el año 1910, Henri Coanda. Fue un inventor de origen rumano que demostró su interés por el fenómeno tras destruir un prototipo de aeroplano que él mismo había desarrollado. Pudo observarlo al ver como los gases quemados y las llamas que salían del motor se acercaban al fuselaje del aparato.

Qué es el efecto coanda

¿Cómo se produce el efecto Coanda?

Básicamente, podemos decir que la viscosidad del fluido es el elemento primordial de este efecto. Cuando impacta inicialmente contra un cuerpo de perfil curvo y suave, la viscosidad permite que las partículas permanezcan adheridas temporalmente junto a la superficie del cuerpo sólido. De esta forma, se crea una película uniforme, situada en paralelo a la silueta del cuerpo. Las partículas que impactan a posteriori contra el cuerpo generan nuevas películas sobre la inicial, desviando la trayectoria del fluido de forma progresiva.

Si queremos explicarlo de una manera mucho más básica, basta con abrir un grifo y dejar caer el agua. Comprobaremos que el líquido cae unidireccionalmente al no encontrar ninguna oposición. Si tras un instante ponemos una cuchara debajo del chorro, el agua se adaptará a la forma del objeto. Esta es una forma irrefutable de demostrar que una corriente de fluido es atraída o desviada por una superficie que interrumpa su trayectoria.

Influencia del efecto Coanda en el automovilismo

Qué es el efecto coanda

En la aerodinámica moderna, el efecto coanda figura como una de sus claves esenciales y un pilar básico en el mundo del automovilismo. Con el tiempo se ha convertido en un fenómeno físico dentro de la mecánica de fluidos de gran utilidad, podríamos decir que indispensable.

El efecto coanda es el responsable de las complejas formas que muestran los alerones de los coches en la Fórmula 1 y de los perfiles redondeados que tienen los vehículos a día de hoy. En un monoplaza, propicia que el flujo se adhiera a la carrocería llegando al difusor en lugar de a las ruedas traseras o a la parte inferior del alerón.

En el automovilismo, pero sobre todo en las competiciones de Fórmula 1, los chasis están diseñados con la finalidad de obtener una mejora notable en la aerodinámica y la tracción del vehículo al asfalto. Los estudios relacionados con el efecto Coanda evitan deflexiones exageradas y a su vez ayudan a la canalización del aire para conseguir la menor resistencia aerodinámica posible, lo que facilita una disminución del consumo de combustible de forma notable.

Otras aplicaciones del efecto Coanda

Qué es el efecto coanda

Si ya hemos dicho que la aplicación del efecto coanda al automovilismo es fundamental, también lo ha sido de una forma notoria en otros campos.

Por ejemplo, en el área de la aviación y la aeronáutica junto con el principio de Bernoulli y las leyes de Newton, se sustenta una explicación sobre la estabilidad de los aviones. Incluso el propio Coanda dio origen al diseño de un aparato en el año 1935 con capacidad de despegar y aterrizar de forma vertical. El aerodino estaba compuesto de eyectores de aire centrífugo alimentados por unos compresores que al succionar el aire exterior lo comprimía y después era expulsado.

Este fenómeno es aplicado también en los equipos de aire acondicionado, en algunas estaciones hidroeléctricas y sus rejas autolimpiantes.