La compañía china de taxis privados DiDi el año pasado suspendió su servicio activo. en muchas ciudades del país asiático, después de que una joven mujer fue asesinada por un conductor. Ahora, sus directivos han declarado que la plataforma reanudará las actividades a partir del 20 de noviembre. Sin embargo, el anuncio ha llegado a la red de una manera bastante polémica. DiDi ha especificado que, al principio, el servicio de transporte de pasajeros estará disponible para las mujeres solo hasta las 8.00 pm, mientras que los hombres tendrán la oportunidad de usar el servicio, sin restricciones, hasta las 11.00 pm. En toda Asia este comunicado ha suscitado protestas y ha sido tachado de discriminatorio y sexista.

DiDi da un paso atrás

El día siguiente del lanzamiento de la nota de prensa, la compañía tuvo que modificar sus tonos: el servicio ahora estará disponible para todos hasta las 8 pm, sin distinciones de género. Además, la compañía ha intentado recuperar la credibilidad haciendo hincapié en que ha implementado y añadido nuevos sistemas de control y una verificación más rigurosa de la identidad del conductor. De esa manera, se intentará aumentar y garantizar la seguridad de los pasajeros.

Taxis privados y violencia de género

Mientras tanto, la actividad se reabrirá en las ciudades de Harbin, Shijiazhuang, Taiyuan y Changzhou a partir del 20 de noviembre y cubrirá Shenyang, Beijing y Nantong a partir del 29.

Contramedidas

En los últimos cuatro años, según el periódico local Southern Weekly, se han reportado al menos 50 casos de mujeres acosadas o violadas por conductores de DiDi. Después del asesinato de una chica, la compañía trató de mejorar las condiciones de seguridad del servicio al introducir el escaneo facial obligatorio para todos los conductores antes de aceptar cualquier reserva en la aplicación y evitar el robo de identidad de los conductores registrados.

Taxis privados y violencia de género contra las mujeres

La situación en los Estados Unidos.

Desafortunadamente, el problema de la violencia de género en los taxis privados es común en todo el mundo. Una investigación del canal de televisión CNN reveló que en los EE. UU. al menos 103 conductores de Uber estaban acusados ​​de violencia o acoso sexual en 2018. Los taxistas fueron investigados por la policía, algunos «fueron arrestados o vieron sus nombres mencionados en procedimientos civiles relacionados con los hechos«, según el informe de la TV estadounidense. De estos, 31 fueron condenados, mientras que otros 18 casos fueron desestimados.

La mayoría de los cargos se resolvieron mediante arbitraje, una solución defendida por el propio Uber. La encuesta demostró que al menos 18 casos de violencia contra las mujeres ocurrieron también en otra gran compañía de transporte de Estados Unidos, LYFT. La CNN advirtió, sin embargo, que la cifra podría ser mucho mayor porque la policía local con la que colaboró ​​en el procesamiento de datos (Los Ángeles, Boston, Austin y Denver) registró numerosos episodios de este tipo que aún no se habían verificado.

Un problema social

Estas cifras atroces y las medidas tomadas por las compañías nos hacen comprender cuánto tienen que mejorar las condiciones de seguridad de estas plataformas de taxis compartidos que, al día de hoy, representan un verdadero peligro para gran parte de las mujeres que las utilizan. Se trate de Uber, Lyft, Didi u otras compañías, este tipo de violencia, por cierto, no tiene horarios.